Guía completa
La correa auxiliar es la gran olvidada del mantenimiento: no tiene un intervalo tan conocido como el de la distribución, pero su rotura en marcha deja el coche sin carga de batería y, en muchos modelos, sin asistencia de dirección.
No siempre avisa
A veces sí hay un chirrido al arrancar en frío o un ruido metálico en ralentí que anuncia el fallo. Otras veces la correa rompe sin previo aviso, especialmente si está vidriada por el calor o el tensor ha perdido fuerza. Por eso la revisamos por desgaste visual en cada mantenimiento, no solo por kilometraje.
El tensor también cuenta
Cambiar la correa sin revisar el tensor es una solución a medias: si el tensor no mantiene la tensión correcta, la correa nueva se desliza y se desgasta antes de lo que debería. Lo comprobamos siempre en la misma intervención.