Guía completa

Una revisión bien hecha tiene dos partes. La primera es obligatoria y viene escrita: lo que el fabricante pide cambiar a esos kilómetros o a esos años. La segunda depende del taller: mirar el coche con calma para ver qué le está pasando aunque todavía no dé la cara.

Lo que marca el libro

Cada fabricante establece qué cambiar y cuándo. No es lo mismo la revisión de los 30.000 que la de los 60.000, y no todos los motores piden lo mismo. Nos ceñimos a eso: ni recortamos lo que toca ni añadimos trabajos que el plan no pide para que la factura crezca.

Lo que añadimos por estar en Badajoz

El clima de aquí tiene sus efectos. Por eso, además del plan, ponemos especial atención a:

  1. La batería. El calor la desgasta por dentro y suele fallar de golpe con el primer frío. La medimos y te decimos cómo está.
  2. Gomas y manguitos. Se resecan antes. Una grieta pequeña en un manguito del circuito de refrigeración puede dejarte tirado en pleno agosto.
  3. El aire acondicionado. Comprobamos que enfríe como debe y el estado del filtro de habitáculo.
  4. Neumáticos. Con asfalto muy caliente, una presión baja los castiga mucho más.

Después de la revisión

Te contamos lo que hemos visto, por orden de importancia. Si hay algo que conviene reparar ya, lo verás en el presupuesto antes de que lo toquemos. Si hay algo que puede esperar, también te lo diremos, para que lo tengas en cuenta en la próxima visita.

Coches con historial incompleto

Si has comprado el coche de segunda mano y no sabes qué se le ha hecho, empezamos por lo que más riesgo tiene si se ha pasado de plazo y vamos completando el resto.